Cuajo para hacer queso

El cuajo es una bacteria necesaria para la elaboración de quesos frescos, ya que es la encargada de fermentar la leche y hacer que ésta cuaje. El cuajo puede encontrarse de forma natural en la leche, en los utensilios de cocina o en el ambiente, pero también se puede comprar en polvo o en pastillas en cualquier tienda de productos lácteos. Sigue leyendo para saber más sobre el cuajo para hacer queso.

La historia del cuajo para hacer queso

El cuajo es una bacteria que se ha utilizado desde hace miles de años para la elaboración de quesos frescos. En la Edad Media, se empezó a utilizar cuajo de cabra para hacer quesos, ya que era más fácil de conseguir que la leche de vaca. A partir del siglo XVI, se empezó a utilizar cuajo de vaca para hacer queso, ya que era más eficaz que el de cabra. En el siglo XIX, se empezó a utilizar cuajo en polvo o en pastillas, ya que era más fácil de conservar y transportar.

Lugares de consumo

El cuajo se utiliza principalmente en la elaboración de quesos frescos, como el queso de cabra, el queso de vaca o el queso blanco. También se puede utilizar en la elaboración de otros productos lácteos, como la nata o el yogur.

Una receta

Para hacer un queso fresco de cabra, necesitarás:

-1 litro de leche de cabra

-1 cuajo en polvo o en pastillas

-1 cucharada de sal

-1 cucharada de azúcar

-1/2 cucharada de vinagre

1. Poner la leche de cabra en un cazo y calentarla a fuego lento hasta que esté a temperatura ambiente.

2. Añadir el cuajo en polvo o en pastillas y remover hasta que se disuelva.

3. Añadir la sal, el azúcar y el vinagre, y remover hasta que estén bien disueltos.

4. Tapar el cazo y dejar que la mezcla repose a temperatura ambiente durante 24 horas.

5. Pasado este tiempo, colar la mezcla a través de un paño limpio para eliminar los residuos de cuajo.

6. Poner la mezcla en un molde de queso y dejar que cuaje durante 24 horas a temperatura ambiente.

7. Pasado este tiempo, refrigerar el queso durante 12 horas antes de servir.

El cuajo es una bacteria necesaria para la elaboración de quesos frescos, ya que es la encargada de fermentar la leche y hacer que ésta cuaje. El cuajo se puede encontrar de forma natural en la leche, en los utensilios de cocina o en el ambiente, pero también se puede comprar en polvo o en pastillas en cualquier tienda de productos lácteos.