Flanes de queso sin horno

Los flanes de queso sin horno son un postre delicioso y muy fácil de preparar. Se trata de una variante del flan tradicional, en la que se sustituye el queso por la leche condensada. Esta receta es muy popular en España y en otros países de Latinoamérica, y se puede encontrar fácilmente en los supermercados.

Historia del flan de queso sin horno

La historia del flan de queso sin horno es un poco misteriosa, pero se cree que surgió en España en el siglo XVI. En aquella época, las recetas de flanes eran muy populares entre la nobility, ya que eran un postre muy elaborado y costoso de preparar. Sin embargo, con el paso del tiempo, la receta se fue simplificando y se fue haciendo cada vez más popular entre todos los estratos sociales.

En la actualidad, el flan de queso sin horno se puede encontrar en la mayoría de los restaurantes de España, y también en muchos otros países de Latinoamérica. Se suele servir en vasos individuales, y se decoran con frutas frescas o caramelo.

Preparación

La preparación de este postre es muy sencilla, y solo requiere de unos pocos ingredientes. En primer lugar, se necesita leche condensada, queso fresco, huevos, vainilla y galletas. Todos estos ingredientes se mezclan bien hasta obtener una mezcla homogénea, y luego se vierten en un molde de flan. Se deja reposar en la nevera durante unas horas, y una vez esté cuajado, se sirve frío.

El flan de queso sin horno es un postre muy versátil, ya que se puede servir de diferentes maneras. En España, por ejemplo, suele servirse con frutas frescas, mientras que en otros países se suele acompañar con dulce de leche o caramelo. No importa cómo se sirva, lo importante es que esté bien frío para que se pueda disfrutar de su sabor y textura.