Queso de oveja

El queso de oveja es una delicia que proviene de las montañas de la península ibérica. Se trata de un queso curado, elaborado a partir de leche de oveja y que puede llegar a tener un sabor fuerte y picante. Se trata de un producto muy típico de la zona y que se ha ido exportando poco a poco a otros lugares del mundo.

Historia

El queso de oveja tiene una larga historia que se remonta a la época de los romanos. Según cuentan, en aquel entonces se empezó a elaborar el queso a partir de la leche de las cabras que pastaban en los campos de los alrededores de Roma. Con el paso del tiempo, se fue adaptando la receta y se empezó a utilizar leche de oveja en lugar de leche de cabra.

Desde entonces, el queso de oveja ha ido evolucionando y se ha ido adaptando a los gustos de cada época y lugar. En la actualidad, se pueden encontrar diferentes tipos de queso de oveja, desde los más suaves y cremosos, hasta los más fuertes y picantes.

Lugares de consumo

El queso de oveja se ha ido popularizando en los últimos años y se puede encontrar en diferentes lugares del mundo. No obstante, todavía se trata de un producto muy típico de la zona donde se elabora, es decir, la península ibérica.

En España, el queso de oveja se suele consumir en forma de tapa o aperitivo, acompañado de un buen vino. También es muy típico acompañarlo con unas aceitunas negras o unas patatas fritas. En cuanto a Portugal, el queso de oveja se suele comer en pequeños bocadillos o como aperitivo, acompañado de unas rodajas de tomate y un poco de aceite de oliva.

Receta

Ingredientes:

-1 kg de leche de oveja
-100 g de cuajo
-1 cucharadita de sal
-1/2 cucharadita de azúcar

Preparación

1. Lo primero que haremos será calentar la leche de oveja hasta que llegue a unos 60ºC.
2. A continuación, añadiremos el cuajo y removeremos hasta que se disuelva por completo.
3. Añadiremos la sal y el azúcar, y removeremos de nuevo.
4. Dejamos reposar la mezcla durante unos 10 minutos.
5. Posteriormente, trasladaremos la mezcla a un molde o cacerola, cubriremos con un paño de cocina y dejamos que repose durante 24 horas.
6. Al día siguiente, sacaremos el queso del molde y lo dejaremos reposar durante unos días en un lugar fresco y seco.
7. Una vez que esté listo, lo podremos consumir.

El queso de oveja es un producto muy típico de la península ibérica que se ha ido popularizando en los últimos años. Se trata de un queso curado, elaborado a partir de leche de oveja y que puede llegar a tener un sabor fuerte y picante. Se puede consumir en forma de tapa o aperitivo, acompañado de un buen vino, o en pequeños bocadillos con tomate y aceite de oliva.